SAN SEBASTIÁN, 50 AÑOS DE PARROQUIA

SAN SEBASTIÁN, 50 AÑOS DE PARROQUIA
Lugar de oración, encuentro, proyectos, ilusiones...

sábado, 28 de enero de 2017

NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ 2017

NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ




¡Qué importante es descubrir el camino de María REINA DE LA PAZ en nuestras vidas!
Porque seguirte, es seguir la MISIÓN de tu hijo, seguir el camino de construir la PAZ.
Permitamos,entonces, que toda nuestra vida vaya caminando, como en la vida de María, con estas tres actitudes: la actitud de querer encontrar la voluntad de Dios, la actitud de no poner restricciones a la misma y la actitud de entregarse con plena y madura libertad al camino de Dios, por donde Él nos vaya llevando.
Os esperamos este Martes 24 de Enero a las 20:00h en la Parroquia, día de la Fiesta de Nuestra Señora de La Paz.




                                       







Gracias Madre porque siempre estás a nuestro lado. Porque en los momentos de nuestra vida que nos sentimos angustiados, eres nuestro paño de lágrimas, porque cuando necesitamos un consejo o tomar una decisión importante, nos ponemos en tus manos, gracias porque siempre nos muestras el camino.

Gracias por ser ejemplo de serenidad, de bondad y de buen hacer diario en nuestras vidas, porque tu PAZ nos alienta a ser justos y buscar el bien común de los hermanos.

Gracias por recordarnos que para disfrutar de la PAZ de Dios, que nos brinda a través de ti, de su Madre, no debemos buscarla lejos de nosotros, sino que tenemos que encontrar la forma de alcanzarla, a través de nuestros propios actos.

La PAZ de Dios no viene de huir de los problemas a de darse por vencido, sino de saber que ÉL está con nosotros aún en los momentos más duros de nuestra vida.
la PAZ no se puede disfrutar si no nos mantenemos firmes en la FE, una FE que sana el ALMA y el cuerpo.
La PAZ De Dios en la invocación de María Reina de la PAZ, no aparece en nuestros corazones si no hay reconciliación, si no existe el perdón.


Gracias Madre porque nos brindas tus manos para llevarnos por la senda de la PAZ, PAZ que es fruto de construir un Mundo más justo.

Gracias Madre por tus consejos de Madre, para que busquemos la PAZ en el alma para poder luego comunicarla a los demás.

Gracias por que un año más nos acercas a ti,
 al mensaje de tu nombre Reina de la PAZ, a tu PAZ.










FIESTA DE NUESTRA PARROQUIA. SAN SEBASTIÁN 2017

SAN SEBASTIÁN 2017


San Sebastián, Patrón de nuestra Parroquia.
Celebramos la vida Parroquial un año más, con agradecimiento a toda la gente que colabora de manera altruista y desinteresada a que se hagan realidad la infinidad de proyectos e ilusiones compartidas.

Este año de la MISIÓN, de manera especial, nos unimos a Javi Plá en su nuevo destino misionero, haciéndonos partícipes de ese salir de nuestras casas, de nuestra comodidad, para dar lo mejor de cada uno.

Un rato de hermandad alrededor de la luminaria, de hacer Parroquia, de unir Barrio y acercar a todos y cada uno de los vecinos de Villarrobledo.

Gracias a todos los que hacemos y formamos PARROQUIA.

                                                           ¡FELIZ SAN SEBASTIÁN!

                                                             Dieudonné Bouna y Santiago Bermejo.



















miércoles, 18 de enero de 2017

RENOVACIÓN PROMESAS BAUTISMALES 2017

RENOVACIÓN PROMESAS BAUTISMALES
NIÑOS DE COMUNIÓN DE LA PARROQUIA 2017



Los niños de Catequesis de Primera Comunión de la Parroquia, hoy Domingo 15 de Enero, han celebrado la renovación de las Promesas Bautismales.
Una celebración donde han estado invitadas las Familias y así los niños de Catequesis se sienten acompañados en el

crecimiento de su FE.


Puedes encontrarnos en FACEBOOK
Parroquia San Sebastián, Vdo

@somosparroquiasansebastian


domingo, 11 de diciembre de 2016

CONVIVENCIA PARROQUIAL NAVIDAD 2016


"Mira que estoy a la puerta llamando:
Si uno me oye y me abre entraré en su casa y comeremos juntos"

Apocalipsis de Juan, 3-20.








NAVIDAD

NAVIDAD ES cada vez que realizas un acto de SOLIDARIDAD.

NAVIDAD ES cada vez que PERDONAS a otro la ofensa o el daño que te han hecho.

NAVIDAD ES cada vez que HACES SONREÍR a un anciano, a un adulto, a un jóven o a un niño.

NAVIDAD ES cada vez que ayudas a poner PAZ entre personas divididas, enfrentadas por el rencor o el odio.

NAVIDAD ES cuando te acercas al SAGRARIO a contemplar al SEÑOR

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VIGILIA DE LA INMACULADA 2016

VIGILIA DE LA INMACULADA 2016



            Con esta vigilia estamos inaugurando la Misión Diocesana. Hasta ahora hemos informado en las parroquias, se han constituido los grupos, se ha formado a los colaboradores, se ha realizado algún gesto, como la entronización de la Palabra, se han aportado ideas…
            Para esta celebración hemos decidido (como Diócesis) poner la mirada en María. ¿Por qué? ¿Qué vemos en ella?
*Contemplamos su VOCACIÓN. Fue llamada por Dios para una MISIÓN única y concreta, pero, a la vez, vivió intensamente el DISCIPULADO. Fue maestra y discípula de su Hijo. Y nos enseña a nosotros a ser discípulos fieles de Jesús.
*Acogió el Espíritu Santo como nadie.
*Y, aunque no tiene el título de apóstol, sin duda realizó el mejor APOSTOLADO: fue TESTIGO vivo y fiel del Evangelio.
*Fue columna de la Iglesia naciente. Ayudó a sostener la          fe de los discípulos en los momentos más difíciles.
            Hacemos ahora un recorrido por sus ACTITUDES EVANGELIZADORAS:

Cariño y ternura, calidez de hogar, Espíritu, humildad, contemplación, prontitud y justicia.





VIGILIA DE LA INMACULADA


CANTO:
Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás, contigo por el camino, Santa María va.
Ven con nosotros al caminar Santa María ven (BIS)
Aunque te digan algunos que nada puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.




Monición (S. Blas)
     Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo, y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés. Ella es la Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización. Vamos a orar con María y a María para que su testimonio de escucha, su estilo de evangelización desde la pequeñez, nos orienten en nuestra Misión Diocesana que hoy comenzamos.


Del Santo Evangelio según San Lucas (Juan.Miguel)
      En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.
     El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?». El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí lo que has dicho». Y el Ángel se alejó.
Reflexión y silencio (Santiago Bermejo)
Estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia
(Sta. María) Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño.
Canto: Hoy he vuelto Madre a recordar, cuántas cosas dije ante tu altar, y al rezarte puedo comprender, que una madre no se cansa de esperar, que un madre no se cansa de esperar.
(Sta. María) En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes.
Canto: Proclama mi alma la grandeza del Señor (bis). Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador. 
(San Blas) Mirándola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque «derribó de su trono a los poderosos» y «despidió vacíos a los ricos» es la que pone calidez de hogar en nuestra búsqueda de justicia.
Canto: Junto a ti María, como un niño quiero estar, tómame en tus brazos, guíame en mi caminar. Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar, hazme transparente lléname de paz. MADRE…
(S. Blas) Es también la que conserva cuidadosamente «todas las cosas meditándolas en su corazón». María sabe reconocer las huellas del Espíritu de Dios en los grandes acontecimientos y también en aquellos que parecen imperceptibles.
Canto: Quiero decir que sí como Tú María, como Tú un día como Tú María. 
(S. Sebastián) Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana de cada uno y de todos.
Canto: Quiero entregarme a Él como tú María, como tú un día, como Tú María. 
(S. Sebastián) Es la mujer orante y trabajadora en Nazaret, y también es nuestra Señora de la prontitud, la que sale de su pueblo para auxiliar a los demás «sin demora».
Canto: Quiero seguirle a Él como Tú María, como Tú un día como Tú María.

Silencio y gesto.
La Estrella de la nueva Evangelización
(Sta. María) Virgen y Madre María, tú que, movida por el Espíritu, acogiste al Verbo de la vida en la profundidad de tu humilde fe, totalmente entregada al Eterno, ayúdanos a decir nuestro «sí» ante la urgencia, más imperiosa que nunca, de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús. Para que también nosotros digamos «sí» a la llamada al discipulado que nos hace Jesús. R. Ruega por nosotros
(S. Sebastián) Tú, llena de la presencia de Cristo, llevaste la alegría a Juan el Bautista, haciéndolo exultar en el seno de su madre. Tú, estremecida de gozo, cantaste las maravillas del Señor. Tú, que estuviste plantada ante la cruz con una fe inquebrantable y recibiste el alegre consuelo de la resurrección, recogiste a los discípulos en la espera del Espíritu para que naciera la Iglesia evangelizadora. Consíguenos ahora un nuevo ardor de resucitados para llevar a todos el Evangelio de la vida que vence a la muerte. Danos la santa audacia de buscar nuevos caminos para que llegue a todos el don de la belleza que no se apaga. Por todos los Agentes de Pastoral que animarán y llevarán a cabo esta Misión Diocesana. R. Ruega por nosotros
(S. Blas)  Tú, Virgen de la escucha y la contemplación, madre del amor, intercede por la Iglesia, de la cual eres el icono purísimo, para que ella nunca se encierre ni se detenga en su pasión por instaurar el Reino.  Por nuestro Obispo, los sacerdotes y diáconos, los miembros de la vida religiosa, para que renueven y fortalezcan su vida espiritual y así puedan acompañar R. Ruega por nosotros  
(HV) Estrella de la nueva evangelización, ayúdanos a resplandecer en el testimonio de la comunión, del servicio, de la fe ardiente y generosa, de la justicia y el amor a los pobres, para que la alegría del Evangelio llegue hasta los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz. Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los pequeños, ruega por nosotros. Amén. Aleluya. Por los más pobres y débiles, por los enfermos y desanimados, para que la fe en tu Hijo nos haga a todo más com-pasivos y misericordiosos. R. Ruega por nosotros.

(Santiago Bermejo) Esta dinámica de justicia y ternura, de contemplar y caminar hacia los demás, es lo que hace de ella un modelo eclesial para la evangelización. Le rogamos que con su oración maternal nos ayude para que la Iglesia llegue a ser una casa para muchos, una Madre para todos los pueblos, y haga posible el nacimiento de un mundo nuevo.

CANTO: AVE MARÍA

Ave María,  Ave María, Ave María, Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
El Señor es contigo, bendita entre las mujeres
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús,
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Ave María, Ave María, Ave María, Ave María
Santa María, madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén,
Ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
Ave María, Ave María, Ave María, Ave María


Oración de la Misión

Señor Jesús, hijo de Dios y hermano de la humanidad,
danos, como a tus discípulos, el Espíritu Santo,
fuerza de Dios y aliento de eternidad,
para que seamos en medio de nuestro mundo
fermento del Reino y testimonio de tu amor.
Por la intercesión de
la Virgen santa,
inspira, anima y haz fecunda
la misión diocesana de la Iglesia de Albacete,
para que sus frutos de fe y caridad sean tan abundantes
como sinceras e ilusionadas son nuestras motivaciones.


(Santiago Bermejo) A la Madre del Evangelio viviente le pedimos que interceda para que esta invitación a una nueva etapa evangelizadora sea acogida por toda la comunidad eclesial. Ella es la mujer de fe, que vive y camina en la fe, y «su excepcional peregrinación de la fe representa un punto de referencia constante para la Iglesia». Hoy fijamos en ella la mirada, para que nos ayude a anunciar a todos el mensaje de salvación, y para que los nuevos discípulos se conviertan en agentes evangelizadores. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Bendición.

Himno a la Virgen de la Caridad

Salve gritemos, salve,
Reina y Señora de misericordia
Madre de bondad,
Madre eres Tú dulzura y esperanza
de este pueblo que es tuyo y te alaba.
Puesta en Ti toda entera su confianza
Villarrobledo te implora
Villarrobledo te implora
Madre, Madre de la Caridad.
Eres su Madre su Reina y su Señora
De tus hijos de tu pueblo ten piedad (bis)









sábado, 26 de noviembre de 2016

XXIII CENA DE LA SOLIDARIDAD




     XXIII CENA DE LA SOLIDARIDAD


Trabajamos parar apoyar a la asociación BENKADI de KAMENA, para promover el desarrollo del Pueblo. este proyecto tiene como objetivo la construcción de una MATERNIDAD, con el fin de luchar contra la mortalidad infantil y apoyar a las mujeres que para dar al luz han de recorrer grandes distancias por caminos extremadamente peligrosos y difíciles hasta encontrar un centro salud.
Además, estos centros, en la mayoría de los casos, no disponen de personal sanitario titulado, con el consiguiente riesgo para la madre y el recién nacido.

Tu colaboración se destina a este proyecto:

APOYO A LA ASOCIACIÓN BURKINABÉ BENKADI para la construcción de una Maternidad en KAMENA (BURKUNA FASO, ÁFRICA).

GRACIAS

¡ Otro Mundo más justo es necesario y es posible!




CLAUSURA DIOCESANA DEL AÑO DE LA MISERICORDIA.

                                                          

MISA CON MOTIVO DE LA CLAUSURA DIOCESANA DEL AÑO DE LA MISERICORDIA 

Homilía del Sr. Obispo, Mons. Ciriaco Benavente Mateos Santa Iglesia Catedral de Albacete Sábado, 19 de noviembre de 2016 Mis queridos hermanos: Muchos de vosotros recordáis cómo, hace un año, abríamos solemnemente la Puerta Santa o Puerta del Perdón en nuestra catedral. En nuestra peregrinación a la catedral nos precedía el libro de los Evangelios, como expresión de que Cristo camina con nosotros, que somos sus discípulos, que Él va delante. La Palabra de Dios es luz y guía para los seguidores. La Puerta Santa nos recordaba a Cristo mismo que nos dice en el Evangelio: “En verdad, en verdad os digo: Yo soy la puerta de las ovejas; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pastos” (Jn 10, 7-10). La puerta remite también a la puerta del corazón misericordioso de Dios, desvelado en el costado abierto de Cristo en la cruz (cf. Jn. 19,34) La puerta de entrada en la Iglesia, comunidad de Jesús, es el sacramento del Bautismo. Entrar por la Puerta Santa de nuestra catedral nos obliga a pasar por la capilla bautismal. ¡Qué significativo también este simbolismo! Con la bendición y aspersión del agua hemos hecho memoria viva de nuestro bautismo, por el que nos convertimos en hijos de Dios, miembros del cuerpo de Cristo: “linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido por Dios” (cf 1 Pe 2, 9). Luego, aquí, en esta misma mesa teníamos la celebración de la Eucaristía. El Señor quiso perpetuar la entrega de su vida y de su muerte en el misterio eucarístico. En la Eucaristía acogemos la misericordia (“se entregó por nosotros”), nos alimentamos del pan de la misericordia (“tomad y comed, esto es mi Cuerpo”) y aprendemos a hacernos pan partido de misericordia para nuestros hermanos (“haced esto en memoria mía”) Por eso, la Eucaristía, es fuente de la misericordia. En la Eucaristía, el Padre sale al encuentro de todos los que le buscamos con sincero corazón, nos ofrece su alianza en la sangre de Cristo, y nos hace pregustar la vida eterna de su Reino, donde, “junto con toda la creación, libre ya del pecado y de la muerte, le glorificaremos”. Hoy nos juntamos para celebrar la clausura del Año Jubilar. Es hora de dar gracias a Dios por los dones recibidos a lo largo de este Jubileo. Yo espero que hayamos descubierto con nueva luz y con más intensidad quién es nuestro Dios. Que lo hayamos descubierto mirando a Nuestro Señor Jesucristo, contemplando en su rostro el rostro de Padre que en Él se revela, y que es el rostro de la misericordia. Es hora de preguntarnos también qué poso ha dejado en nosotros y en nuestra Iglesia este Jubileo. Espero que en este año hayamos experimentado nosotros mismos el amor misericordioso de Dios Padre y, como consecuencia, que hayamos aprendido a ser más misericordiosos. Preguntémonos en qué hemos cambiado, qué tipo de comunidades o parroquias hemos alumbrado. Poner la misericordia en el centro de la vida y de la misión de la Iglesia y de todo sus miembros, pastores y fieles, ha sido el gran objetivo de este tiempo de gracia que el Señor, a través del Papa Francisco, nos ha donado a todos. Imposible contabilizar el número de personas que han acudido al sacramento de la misericordia -alma del Año Santo-. Han sido muchos los actos realizados en la diócesis, en los arciprestazgos, en las parroquias y en los institutos de vida consagrada. Recordamos con especial gratitud el Encuentro diocesano de la Misericordia en los primeros días de Abril, en que tuvieron un especial protagonismo las instituciones diocesanas que trabajan directamente al servicio de los más pobres, que nos contaron sus actividades y proyectos; el viacrucis de subida al santuario de Ntra. Sra. de Cortes; la numerosa presencia de diocesanos en el Congreso Nacional de la Divina Misericordia. Las distintas Jornadas diocesanas: la de migraciones, en enero; la de Manos Unidas en febrero; la jornada pro vida, en marzo; la jornada de la Enseñanza; la del enfermo en abril; el día nacional de Caridad, en junio; la jornada del Domund en octubre… han sido invitación interpelante a acoger, a compartir, a defender, a abrir las manos y el corazón, a hacer realidad las obras de misericordia, las corporales y la espirituales. Y, por citar alguna de las realizaciones de orden social, llevadas a cabo en este año, liderado por la delegación diocesana de misiones, se ha cumplido el gesto solidario diocesano de construir un gran salón de actos para los colegios San Pablo de Gokwe, la diócesis que preside nuestro hermano D. Ángel Floro, en Zimbabwe (África). La misericordia no es una devoción intimista y piadosa; no se reduce a un sentimiento de compasión sin obras de misericordia; tampoco tiene que ver nada con posibles formas de paternalismo humillante o de compasión superficial que no analiza las causas del sufrimiento. Para hacer la evaluación es bueno recordar el lema completo del Año Jubilar: “Sed misericordiosos como vuestro Padre celestial es misericordioso con vosotros”. Eso quiere decir que la misericordia es ante todo un don que se acoge: “Él nos amó primero”. Pero un don, que si es acogido de verdad, nos lleva a hacernos don para los demás. El Año de la misericordia, nos dijo el Papa Francisco, es para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre (cf. Jn 20,21-23); para percibir el calor de su amor cuando nos carga sobre sus hombros para llevarnos de nuevo a la casa del Padre; para ser tocados por el Señor Jesús y transformados por su misericordia, para convertirnos también nosotros en testigos de misericordia. Por tanto, donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia” (MV 12). El Papa Francisco quería que en el centro del Jubileo esté el sacramento de la Penitencia. ¿Hemos sido los confesores verdaderos signo de la misericordia del Padre? ¿Nos ha ayudado este año a crecer en entrañas de misericordia al administrar el sacramento de la reconciliación; en la forma de acoger, de escuchar, de aconsejar, de absolver?. “Misericordia significa, ante todo, curar heridas.” dice el Papa. Los Santos Padres vieron a Jesús como el Buen Samaritano para esta humanidad herida. Y Él ha querido que su Iglesia sea iglesia samaritana, que sea posada y posaderos, que se hace cargo del herido hasta su vuelta. En este sentido nos dice el Papa “al final de los tiempos, será admitido a contemplar la carne glorificada de Cristo sólo el que no se haya avergonzado de su hermano herido y excluido”. Queridos diocesanos: Cerramos el año jubilar, se acabó la procesión, pero la procesión ha de seguir por dentro. Se cierra el año jubilar, pero sigue abierta la puerta de la misericordia: “Porque es eterna su misericordia”. La Diócesis os invita ahora a entrar en la misión, que inauguraremos en la Vigila de la Inmaculada. Dice el Papa Francisco: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. En esta exhortación, quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años”. Y en el Programa pastoral de la Conferencia leemos : «Deseamos aprender a vivir como una Iglesia ”en salida” que sale realmente de sí misma para ir al encuentro de los que se fueron o de los que nunca han venido y mostrarles el amor misericordioso revelado en Jesucristo. "La alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es alegría misionera"». “Los llamo para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar”. Vamos a dedicar un primer año a prepararnos para esta salida, porque para proclamar de manera fecunda la Palabra del Evangelio es necesario, ante todo, que se haga una profunda experiencia de seguimiento de Cristo, de discipulado. Discípulo es el que está con su maestro, aprende de él, lo conoce, lo ama, lo imita, ve cómo ora, cómo es su relación con el Padre, cuál es su cercanía a los que sufren; discípulo es el que es testigo de su muerte y de su resurrección. Esa es la experiencia en la que ahora os invitamos a entrar.
 Damos gracias a la Stma. Virgen porque sabemos que su ayudada ha estado muy presente en el Año jubilar que hoy clausuramos. La pedimos su ayuda para la Misión diocesana que, en la Vigilia de la Inmaculada; inauguraremos.

Amén.